Mi historia con el Tapping comenzó en el 2016…buscaba herramientas para mi bienestar personal…y encontré un libro de Jessica Ortner sobre Tapping para bajar de peso…
Luego después de un ataque de pánico que tuve en 2018 y con la llegada de la pandemia mi estrés voló por los aires y leí el libro sobre EFT de su hermano Nick Ortner…
Recuerdo que me pareció bastante raro. Aquello de dar golpecitos en determinados puntos del cuerpo mientras decía unas frases no terminaba de convencerme, así que no conecté con la herramienta y la dejé de lado.
Un par de años después, durante una formación de coaching sistémico y de familias que hice en Alemania, volví a encontrarme con el Tapping.
Lo probamos entre compañeras, pero seguía sin convencerme demasiado y decidí que no era una herramienta que quisiera utilizar.
Hasta que tiempo después empecé a ver los vídeos de una coach que utilizaba Tapping y decidí empezar a practicarlo por las noches.
Y entonces pasó algo que me llamó muchísimo la atención.
Empecé a soñar cada noche con el tema sobre el que había hecho Tapping.
Ahí fue cuando pensé: «Acá está pasando algo»
Me di cuenta de que aquella herramienta que inicialmente me había parecido tan rara estaba haciendo algo y decidí que, si quería utilizarla, quería aprender a hacerlo bien.
Así que busqué un centro serio y una persona con experiencia con quien pudiera formarme en EFT Tapping.
Y así fue como una herramienta que al principio no me convencía en absoluto terminó convirtiéndose en una herramienta que utilizo tanto conmigo misma como en mis sesiones.