El tapping para los miedos puede ayudarte a disminuir la intensidad de esta emoción o incluso que desaparezca, liberando la carga emocional asociada a un recuerdo doloroso o algo que imaginas que puede llegar a pasar.
Cómo utilicé EFT Tapping para trabajar el miedo con mi hijo
Hace unos días mi hijo me pidió que miráramos una película juntos. Elegimos la tercera parte de una película alemana de la que ya habíamos visto las anteriores y cuando terminó nos fuimos a dormir.
Unos minutos más tarde empezó a llamarme…
-Mamá, por favor, vení a mi cama
Me acosté a su lado, me abrazó muy fuerte y temblando me dijo:
-Mamá, tengo muchísimo miedo por algo que vi en la película
Y entonces me contó que en una parte de la película aparecían tres chicas haciendo algo que ponía en peligro sus vidas. Al final no les pasaba nada, pero esa escena se le había quedado grabada y cuando la recordaba le daba muchísimo miedo.
Me pidió que lo apretara fuerte y yo sabía que así le iba a costar muchísimo dormirse, así que le dije:
-Vení, sentate en la cama. Vamos a hacer algo para que te sientas mejor
Prendí la luz y lo primero que hicimos fue un ejercicio de PNL (Programación Neurolingüística), que utilizo para trabajar con miedos intensos. Después empezamos a hacer Tapping.
Le pregunté dónde sentía eso que estaba sintiendo en el cuerpo y me dijo que lo sentía en la cabeza y en el pecho.
Entonces le pregunté cuál de las 2 sensaciones era más fuerte y me dijo que la de la cabeza.
-¿Y qué emoción es?, le pregunté
-Tristeza, me dijo
Así que comenzamos trabajando con la tristeza.
Aplicamos tapping sobre esa tristeza hasta que prácticamente había desaparecido y entonces le pedí que volviera a recordar la escena de la película.
Esto es algo que hago siempre cuando trabajo con tapping. No alcanza solamente con preguntar “¿te sientes mejor?”. Volvemos a aquello que estaba provocando la emoción para comprobar qué aparece ahora.
-todavía siento algo, pero muy poquito…
-¿identificas qué emoción es?
Y llorando me dijo
-es que tengo muchísimo miedo de que a alguien le pase algo así 🙁
-¿a quién?
Me abrazó todavía más fuerte y me dijo:
-a vos
Y en ese momento me acordé inmediatamente de mí cuando era chica, de cuando lloraba desconsoladamente porque tenía terror a que le pasara algo a mi mamá.
Hay una escena que todavía recuerdo, aunque hayan pasado casi 40 años. Recuerdo estar sentada con mi mamá al borde de la cama, llorando a mares y diciéndole que tenía muchísimo miedo de que le pasara algo y se muriera.
Aun recuerdo la desesperación con la que lloraba, la impotencia, el miedo y la ansiedad que sentía solamente de pensar que algún día podía pasarle algo.
Así que cuando mi hijo me abrazó y me dijo:
-Tengo miedo de que te pase algo a vos
entendí perfectamente lo que estaba sintiendo…
Luego seguimos haciendo tapping con el miedo…
Él seguía llorando, así que le dije que no importaba si no podía repetir las frases. Que simplemente siguiera dando los golpecitos mientras yo iba diciendo las frases por él.
Después de unos minutos le pedí nuevamente que pensara en aquello que le daba miedo y me dijo que le quedaba muy poquito y que con eso ya podía irse a la cama.
Volvió a acostarse y se durmió mientras yo le hacía mimos en la espalda, como a él le gusta 🙂
Todo esto lo trabajamos en menos de 10 minutos…
Al otro día por la mañana quería saber cómo estaba, así que le pedí que recordara nuevamente la escena que la noche anterior le había dado tanto miedo y me dijo que ya no sentía nada al recordarla...
Cómo hacer tapping para superar los miedos paso a paso
Hacer tapping para los miedos no se trata simplemente de que te aprendas frases hechas y las repitas como un loro mientras vas dando golpecitos en diferentes puntos de tu cuerpo.
Tienes que observar qué pasa mientras vas haciendo tapping…
¿Ha bajado la intensidad? ¿Sigue estando en el mismo lugar del cuerpo? ¿Ha cambiado la sensación? ¿Sigue siendo la misma emoción?
Esto fue justamente lo que pasó con mi hijo. Primero apareció la tristeza. Trabajamos con ella y después apareció algo mucho más específico, el miedo de que aquello pudiera pasarme a mí.
Por eso es importante ir viendo qué va apareciendo mientras hacemos tapping y no quedarnos simplemente repitiendo las mismas frases una y otra vez.
1. Elige un miedo que puedas manejar
Aviso importante: si vas a hacer EFT Tapping sola, yo empezaría con algo que no esté por encima de un 6 sobre 10.
No empieces por el miedo más grande de tu vida, elige algo que te dé miedo, pero que sientas que puedes manejar.
Piensa durante unos segundos en esa situación y pregúntate:
¿Cuánto miedo siento del 0 al 10 cuando pienso en esto?
¿Dónde siento este miedo en el cuerpo?
Quizás lo sientes en el estómago, en el pecho, en los brazos, en las piernas…
¿Cómo es esa sensación? ¿Aprieta? ¿Pesa? ¿Quema? ¿Se mueve? ¿Tiene algún tamaño, alguna forma o algún color?
Por ejemplo: siento miedo en el estómago, como una bola que me aprieta y es un 6
Con eso ya tenemos bastante para empezar.
2. Empieza con la frase preparatoria
En el costado de la mano, también conocido como punto karate, decimos: Aunque tengo mucho miedo por lo que vi en la película, me acepto profunda y completamente
Yo utilizo la frase preparatoria una vez y después empiezo con los puntos de tapping.
3. Primera ronda de EFT Tapping
Empezamos en la coronilla y terminamos debajo de la axila.
Coronilla: Este miedo que siento
Nacimiento de la ceja: Este miedo al recordar aquella escena
Lado del ojo: Este miedo
Debajo del ojo: Este miedo
Debajo de la nariz: Al recordar aquella escena
Debajo del labio: Este miedo que todavía siento
Clavícula: Todo este miedo
Debajo de la axila: Este miedo
Y ahora paramos.
No seguimos automáticamente con otra ronda porque primero queremos saber qué pasó.
4. Comprueba qué cambió
Vuelve durante unos segundos a aquello que te estaba provocando el miedo.
Puede ser una imagen, algo que ocurrió o incluso una situación que todavía no ha pasado, pero que estás imaginando que podría pasar.
Y pregúntate:
- ¿Cuánto miedo siento ahora del 0 al 10? ¿Bajó, subió, quedó igual?
- ¿Sigue estando en el mismo lugar del cuerpo?
- ¿La sensación sigue siendo igual? ¿Cambió de tamaño, forma o color?
- ¿Sigue siendo miedo?
Esto nos ayuda a saber qué queda y con qué podemos seguir trabajando.
Quizás empezaste con un miedo en 6 y ahora estás en un 3.
O quizás el miedo bajó y apareció tristeza, enfado, culpa o cualquier otra emoción.
Si aparece otra emoción, no tiene mucho sentido seguir repitiendo “este miedo, este miedo, este miedo…” si ya no es eso lo que estás sintiendo.
Trabajamos con lo que está apareciendo en ese momento.
5. Segunda ronda de tapping
Vamos a imaginar que el miedo ha bajado, pero todavía está ahí y lo sigues sintiendo en el estómago como una bola que te aprieta.
Entonces podrías hacer otra ronda así:
Frase preparatoria: Aunque aún siento miedo al recordar aquella escena de la película como una bola negra en el estómago, me acepto profunda y completamente
Coronilla: Miedo
Nacimiento de la ceja: Este miedo que aún siento en el estómago
Lado del ojo: Miedo como una bola negra que me aprieta
Debajo del ojo: Este miedo en mi estómago
Debajo de la nariz: Este miedo que me aprieta el estómago
Debajo del labio: Miedo
Clavícula: Este miedo
Debajo de la axila: Miedo en el estómago
Al terminar, vuelve a comprobar cuánta intensidad queda y qué estás sintiendo ahora.
6. Tercera ronda de tapping
Si todavía queda miedo, podemos ir un poquito más allá y preguntarnos:
¿Qué es exactamente lo que me da miedo de esta situación?
En el caso de mi hijo comenzó sintiendo tristeza y luego apareció el miedo. Pero no era simplemente “tengo miedo por lo que vi en la película”.
Lo que realmente le daba miedo era que eso pudiera pasarme a mí.
Entonces ya podíamos trabajar con algo mucho más específico.
La frase preparatoria podría ser: Aunque todavía siento miedo porque lo que vi en la película le podría pasar a mi mamá, me acepto profunda y completamente
Coronilla: Miedo
Nacimiento de la ceja: Miedo de que le pueda pasar a mi mamá
Lado del ojo: Miedo por lo que vi en la película
Debajo del ojo: ¿Y si le pasara a mi mamá?
Debajo de la nariz: Las chicas de la película están a salvo y mi mamá también
Debajo del labio: Miedo
Clavícula: Miedo de que le pase algo a mi mamá
Debajo de la axila: Miedo
Después vuelve a comprobar qué queda.
Cuanto más específicos seamos con lo que realmente nos está provocando esa reacción emocional, mejores resultados tendremos y la carga emocional disminuirá más rápido.
7. Cuarta ronda de tapping
Puede pasar que hayas hecho varias rondas, sepas perfectamente qué es lo que te da miedo y, aun así, sientas que hay algo que no termina de soltarse.
En ese caso puedes preguntarte:
Si hubiese alguna razón por la que me costara soltar este miedo, ¿cuál sería?
Quizás aparece algo como:
“Porque este miedo me ayuda a estar preparada“
“Porque si no tengo miedo, podría pasarme algo“
“Porque siento que este miedo me protege“
Entonces podemos hacer tapping justamente con eso.
Por ejemplo, si lo que aparece es “este miedo me ayuda a estar preparada”, podríamos empezar con: Aunque me cuesta soltar este miedo porque me ayuda a estar preparada, me acepto profunda y completamente
Coronilla: Miedo
Nacimiento de la ceja: Me cuesta mucho soltarlo
Lado del ojo: Miedo
Debajo del ojo: No quiero soltarlo
Debajo de la nariz: Una parte de mi siente que así está más preparada
Debajo del labio: Miedo
Clavícula: Me cuesta soltarlo
Debajo de la axila: Miedo
Después vuelve a comprobar qué pasa cuando piensas en aquello que te daba miedo.
A veces descubrir por qué una parte de nosotros no quiere soltar una emoción nos da una información muy importante para saber qué necesitamos seguir trabajando.
8. Quinta ronda de tapping
Si después de todo esto la intensidad ya ha bajado bastante pero aun queda algo, puedes terminar con una ronda más:
Coronilla: Miedo
Nacimiento de la ceja: Este miedo que queda en mi estómago
Lado del ojo: Miedo
Debajo del ojo: Ahora mismo estoy a salvo y mi mamá también
Debajo de la nariz: Miedo
Debajo del labio: Estoy a salvo
Clavícula: Dejo que mi cuerpo se relaje
Debajo de la axila: Y suelte el miedo que queda
Al terminar, haz una última comprobación.
Fíjate simplemente en qué cambió con respecto al momento en el que empezaste y si todavía queda algo con lo que necesites seguir trabajando.
Como ves, no se trata de encontrar la frase perfecta.
Muchas veces cuando tenemos miedo lo único que queremos es vencerlo, quitárnoslo de encima y no volver a sentirlo. Pero cuando hacemos tapping no se trata de luchar contra lo que sentimos, sino de prestar atención a lo que va apareciendo e ir trabajando con eso.
Importante: si estás haciendo tapping sola y durante el ejercicio la intensidad aumenta, aparece algo muy fuerte o sientes que emocionalmente te está sobrepasando, para. No necesitas seguir profundizando ni obligarte a trabajar algo para lo que en ese momento necesitas acompañamiento.
¿Y si haces tapping pero el miedo sigue ahí?
Puede pasar. No todos los miedos se van a resolver haciendo unas rondas de tapping tú sola, y eso tampoco significa que estés haciendo algo mal.
Quizás sabes perfectamente qué te da miedo, pero por más tapping que haces, la intensidad no termina de bajar. O empiezan a aparecer otras emociones, recuerdos o creencias y ya no sabes muy bien por dónde seguir.
Cuando trabajamos solas no siempre es fácil darnos cuenta de qué hay detrás de lo que estamos sintiendo o qué necesitamos trabajar.
Por eso, si después de varias rondas sientes que sigues volviendo al mismo punto o aparece algo que te sobrepasa, busca ayuda.
Hay temas que podemos trabajar solas y otros en los que es mejor hacerlo acompañadas.
Si hay algo que en estos momentos te está sobrepasando emocionalmente o llevas mucho tiempo sintiéndote mal y quieres que veamos si EFT Tapping puede ayudarte, rellena el formulario y cuéntame brevemente qué te está pasando.
Me pondré en contacto contigo en menos de 48 horas y hablamos tranquilamente para ver qué estás necesitando y cómo podemos trabajar juntas.
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